“Falta talento en la industria vasca.” “Encontrar talento es imposible.”
Es una frase que escuchamos con frecuencia en empresas industriales que necesitan incorporar personal para su equipo de ingeniería, perfiles técnicos especializados o mandos intermedios. Vacantes que permanecen abiertas durante meses, procesos de selección que no terminan de cerrarse y proyectos cuyo crecimiento depende, en gran medida, de encontrar a las personas adecuadas.
Pero ¿y si el problema no fuera únicamente la falta de talento?
El Informe de Competitividad del País Vasco 2025, elaborado por Orkestra – Instituto Vasco de Competitividad, plantea una reflexión que merece la pena analizar. Los datos muestran que Euskadi cuenta con numerosos activos para atraer y desarrollar profesionales cualificados y, sin embargo, las empresas siguen teniendo dificultades para cubrir determinados perfiles.
Quizá el reto no sea únicamente encontrar talento, sino conectar mejor con él.
La paradoja del talento en Euskadi
Euskadi dispone de uno de los ecosistemas industriales más sólidos de Europa. Cuenta con universidades de prestigio, centros tecnológicos de referencia y una red de Formación Profesional reconocida internacionalmente. Además, ocupa una posición destacada en los indicadores de atracción y retención de talento a nivel estatal.
Sin embargo, el informe identifica varios desafíos que limitan la competitividad futura de la industria vasca.
Entre ellos destacan el reducido número de estudiantes universitarios internacionales, la escasa presencia de personal investigador extranjero y un dato especialmente significativo: solo el 42,7 % de las personas extranjeras con estudios universitarios está en un puesto acorde con su nivel de formación.
Este último dato invita a una reflexión importante. Tal vez parte del talento ya esté aquí, pero no siempre consigue incorporarse al tejido industrial en las condiciones adecuadas. Y ese es uno de los principales retos.
La captación de talento ya es un factor estratégico
Tradicionalmente, la competitividad industrial se ha asociado a la innovación, la productividad, la inversión o la capacidad exportadora.
Hoy existe un factor adicional que condiciona el crecimiento de muchas organizaciones: la capacidad para atraer y captar profesionales cualificados.
Los perfiles técnicos y, más en concreto los de ingeniería, cuentan con más oportunidades laborales que nunca. Pero el paradigma ha cambiado. Ya no valoran únicamente el salario. También analizan el proyecto empresarial, las posibilidades de desarrollo profesional y ela evolución que podrán tener dentro de la organización.
Por eso la pregunta ya no debería ser únicamente dónde encontrar talento. La verdadera cuestión es: ¿Qué está haciendo tu empresa para resultar atractiva a esas personas?
La tecnología impulsa la industria, pero las personas la hacen posible
La industria vasca está inmersa en una profunda transformación impulsada por la digitalización, la automatización y la transición energética. Sin embargo, ninguna de estas inversiones genera resultados por sí sola.
Detrás de cada proceso automatizado, cada nueva línea de producción o cada proyecto de innovación hay personas capaces de diseñarlo, implantarlo y optimizarlo.
Precisamente por ello, el informe señala que garantizar el flujo de talento hacia Euskadi será determinante para mantener la competitividad del tejido industrial durante los próximos años.
El talento deja de ser una cuestión exclusiva de recursos humanos para convertirse en un elemento estratégico que afecta directamente a la capacidad de innovar, producir y crecer.
Lo que vemos cada día en las empresas industriales
En IDDTEK trabajamos diariamente junto a empresas industriales que afrontan este desafío. Nuestra experiencia nos demuestra que, en muchas ocasiones, el problema no es únicamente la falta de candidaturas.
También influyen otros factores: procesos de selección demasiado largos, propuestas que no resultan suficientemente atractivas para determinados perfiles o dificultades para conectar con profesionales que ya están trabajando y no buscan empleo de forma activa.
En un mercado donde los perfiles más especializados pueden elegir entre distintas oportunidades, la rapidez, la propuesta de valor y la forma de comunicar el proyecto empresarial marcan cada vez más la diferencia.
La ventaja competitiva seguirá estando en las personas
La tecnología continuará evolucionando y estará cada vez más al alcance de todas las empresas. Y a pesar de eso, lo que seguirá siendo difícil de replicar será la capacidad para atraer, incorporar y desarrollar el talento adecuado.
Las organizaciones que mejor afronten los próximos años no serán únicamente las que más inviertan en innovación, sino aquellas que entiendan que la incorporación de talento forma parte de su estrategia empresarial.
Porque, como refleja el Informe de Competitividad del País Vasco 2025, la competitividad de nuestra industria dependerá, en buena medida, de cómo seamos capaces de atraer, desarrollar y aprovechar el talento disponible.
Y esa sigue siendo, probablemente, la mayor ventaja competitiva de cualquier empresa.

